La vitamina D puede evitar algunos tipos de cáncer

Olvídese de la fibra. Un reciente análisis de investigaciones anteriores sugiere que usted puede prevenir el cáncer de mama, de ovario y de colon simplemente si consume suficiente vitamina D.

Garland insta a todo el mundo a consumir 1, 000 Unidades Internacionales (J. C. ) diarias de la forma activa de la vitamina D, también conocida como la forma humana, la vitamina D3, que viene en el yogur, el queso, el jugo de naranja, el pescado graso y la leche.

Garland y sus colegas examinaron 63 estudios anteriores que buscaron posibles relaciones entre distintos tipos de cáncer y la deficiencia de vitamina D. El estudio aparece en la edición actual en línea del American Journal of Public Health y aparecerá impresa en la edición de febrero de 2006.

Los investigadores hallaron que otros grupos con niveles bajos de vitamina D son los negros, que son cinco veces más propensos a esta deficiencia que los blancos y las personas de edad avanzada.

“A medida que envejecemos, perdemos la capacidad para convertir la vitamina D en algo que nuestro organismo pueda utilizar, por lo que las personas de edad avanzada pueden estar en mayor riesgo”, agregó Sandon.

Sin embargo, el debate acerca del valor de la vitamina D no ha terminado, aseguró Lona Sandon, vocera de la American Dietetic Association.

La nueva investigación sugiere que hay una relación entre un bajo consumo de vitamina D y el cáncer, aunque no la confirma, aseguró.

¿Por qué podría tener efectos protectores la vitamina D?

Además, los investigadores aseguraron que el aumento en la pigmentación cutánea de los negros reduce su capacidad para sintetizar la vitamina D.

¿Qué se puede hacer? Los expertos no se han puesto de acuerdo acerca de la respuesta.

Según los investigadores, los estudios, realizados entre 1966 y 2004, sugieren que la vitamina D puede reducir el riesgo de cáncer de colon, de mama y de ovario, entre otros, hasta en un 50 por ciento.

En contraste, Sandon aseguró que los adultos entre los 19 y los 50 deberían consumir 200 J. C. diarias, equivalentes a dos vasos diarios de leche enriquecida. Las personas entre los 50 y 70 años deberían consumir 400 J. C., dijo, mientras que los de 71 ó más, 700. Sin embargo, es difícil obtener esa cantidad de vitamina D sólo de los alimentos.

Recomienda que la gente dé caminatas cortas durante la hora del almuerzo para lograr exposición a la vitamina D del sol.

Los autores del estudio descubrieron que varios grupos de personas tenían niveles más bajos de vitamina D. Los residentes del noreste conformaron un grupo, quizá porque no cuentan con la vitamina D que se absorbe con la exposición a la luz solar, dijo Garland. Los obesos también tenían niveles bajos, quizá porque tienen dificultades para metabolizar la vitamina D a través de sus tejidos adiposos.

“La función principal de la vitamina D es mantener el equilibrio entre el calcio y el fósforo en la sangre, lo que ayuda a mantener los huesos fuertes”, explicó Sandon. “Sin embargo, una función menos conocida es la regulación del crecimiento celular y la determinación de en qué se convertirá una célula. Una deficiencia de vitamina D puede hacer que las células se vuelvan cancerosas en lugar de convertirse en células sanas”.

Pero si tiene exceso de peso, es de raza negra o vive en el noreste del país, es muy posible que no esté consumiendo suficiente vitamina D en su dieta, declaró Cedric F. Garland, profesor de medicina de la Universidad de California en San Diego y coautor de la nueva investigación.

Agregó que eso podría ponerle en riesgo.

Sin embargo, ¿qué hay con los adultos mayores que se niegan a cambiar de dieta o de hábito? “Un complemento de la forma activa de la vitamina D podría ser la siguiente mejor opción para quienes no deseen hacer ni siquiera un cambio pequeño, cosa que posiblemente deba ser obligatoria para los mayores de 50”, aseguró Sandon.